El taller de Foucault
  
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el cuaderno extraño

invitation au voyage

Invitación al viaje


En primer lugar, esta invitación al viaje... esta propuesta inmediata: ¡que la fiesta comienza! por un viaje, por una fiesta faraónica, ligera, plena de impresiones que se desvanecen, una fiesta clase de crucero apática, una fiesta ambarina al fluido brillo de los bordes del Nilo, a los reflejos de mármoles rosado cenizo, escala extraña derramada de cocodrilos hedonistas y risueños, una fiesta inevitable... una fiesta vaporosa, perfumada a la flor de loto, buganvillas, laureles rosados o majagua. Un viaje enigmático donde se mezclará indiferentemente la historia con el presente, viaje que descifrará poco del sabor este imperceptible, insaciable amistad, un viaje para seducir el sol, para enterrar el diario, resurge entre los brazos del Nilo... un viaje híbrido imposible por borrar, por olvidar... compartir el imprevisto, el inesperado... en este espacio cruzado por el encanto extraño del tiempo, para favorecer esta indiferencia encontrada, abandonada a la inmediación de los resplandores de los sentidos (regada de Omar Rahyan... vino rojo egipcio), para encontrar el espacio de un momento todo el calor, el sabor, la suavidad del Este. En este panorama contrastado que va de El Cairo en Asuán, en este guirigay permanente ocupado de la llamada al rezo del medzine, a los golpes de bocinas intempestivos, a los gritos de los camellos reacios... para rozar finalmente con un dedo el fragmento de la noche, el infinito de nuestros deseos, en esta noche delimitada por una noche de eternidad.

un certain roman, d'une momie au long cours

Agitados

Una historia de amistad, una banda de amigos un poco al Brassens, Christian, nos transportaron, implicados, sobre las aguas del Nilo... estancia épica, jackpot, un comandante burlón, forzado aterrizaje, de repente... precipitadamente hundidos en la noche indeterminada del aeropuerto de El Cairo. Entramos en este crucero como si nos lanzábamos al abordaje, Patricia inventó una nueva lengua, gestos intrépidos... un duende, una buena ingeniería tentadora, mi ángel, mi demonio, le embaló furtivamente el paso... Agrupados, amontonados, acompañados de un Castillo Margot, se termina siempre por sentirse más a la comodidad, una nueva esclusa..., descenso al infierno, en esta cabina a la línea de flotación dudosa... fascinados a muy nunca, el amor de Egipto se toma finalmente sin preámbulo..., terminamos cada día, para beber un karkadé, los párpados cruzados de pequeñas lenguas de fuego, con esta intensidad voluptuosa, hartos y abandonados al sol durmiendo.

Café Fichaoui


¡Artista! palabra mágica, palabra colmada de soledad y riqueza hormigueante, palabra que de una Musa hace su vida, sus inspiraciones, sus creaciones, describen sus rebeliones y su violencia, su suavidad y su ternura. Al compás de sus colores llevado y apasionado, explorando más de uno posibles, vuelta a vuelta pasteles y suavidades sobre una paleta escarlata, en la cual el final de sus dedos hundiría si hay el alma de este perturbador que sólo pertenece a sí mismo.

Hay el Cielo, el Sol y el Marů

Sobre esta pantalla vítrea, engañosa, no sentirán la mano que vacila, ni arrepentida, esta sobrecarga en margen... al ángulo de una mirada, hay este viaje... una isla luz, atisbo difuso, entre las placas de una persiana gastada y el corazón condimentado de un bonito insular... esta flor escarlata, un marrón adorable de un esplendor ambarino, no diría más aquí, que dos o tres líneas... un viaje al otro final del mundo, amores bajo pabellón de conveniencia... retratos en vivo, incluidos estos algunos tiburones famosos, de estos bucaneros de vueltas ópera torcida... de un lugar puede cambiar de vida...

Los amigos en primer lugar

"Cenas filosofía", un pequeño grupo de amigos desalojados al linde de filosofía que truena, reuniendo nuestras lenguas, nuestros ojos, nuestro apetito, con esta curiosa coincidencia, donde los lugares, donde las cosas pasan bajo las apariciones, las existencias, los acontecimientos, las caras, las emociones, se disuelven, y se mezclan hasta producir esta magia en el centro de la lengua. Cada individuo suscita otro, cada palabra sobrepuja sobre otro, y explora el espacio de una manera lúdica... Inspirados amigos, que saben combinar fiestas y alegría de vivir, animados por estas improvisaciones calurosas, que esta parcela de oro sea generosa y sin exclusiva, desde el borde de estas pequeñas sendas de Meudon hasta al final se funde de Laponia.

Aparición

Un pensamiento al humor vagabundo, para una balada fuera del taller, atrapado en este juke-box extraño estas imágenes clavadas a las palabras. Un bar a las puertas del golf Morbihan, con para todo el preámbulo la blanca transparencia de una cerveza de temporada, vidrio deformando, a través de del cual mido el problema. Bien, yo voy. Ida y vuelta expresa Auray Meudon, en plena canícula, de vuelta a la casa, fui a hacer pipí, eso afloja. Había allí, un squatteur, este bebé araña que lo observaba. ¿un huérfano, su madre se barrió al principio de las vacaciones, le hablé amablemente intentando tranquilizarlo imaginándose al mismo tiempo a la madre en "drakouine" (Drag-Queen ), en esta cojea de noche improvisada a través de la ventilación a aleta de la ducha. una verdadera pesadilla es como si en mi ausencia, las arañas, los mosquitos, las moscas, hacieran la juerga, la noche alrededor de la casa. Esto se decide, compro los dos "Bégon". ¡la yema de huevo y el verde! hundo pues a Monoprix, sola "gran" climatizada superficie accesible y, y allí sin ninguna precaución particular, sin ninguna advertencia previa, llena la góndola de frutas y hortalizas, a cuatro o cinco metros sobre los melones, calabacines, pepinos y otros supervivientes del sol; aquí no tienes más que lo que aparece. Pero te juro, no había bebido nada que mas que una o dos cervezas. ¡Buena madre, una planta sagrada! marrón, bronceada a deseo, con un bonito vestido blanco a rayas azules. ¿Cómo conjeturó que volvía de nuevo de un borde de mar en Bretaña? eh, que hacer lo que tenía pues de esta esperanza nacida a la luz pálida de los neónes, en la frescura mercantil de un hipermercado? la Dama en lo alto, me apareció flanqueado de un divertido de angelote colgado a sus vascos. Este Virgen, intermitente del espectáculo, a la vez condescendiendo, concentrada y ausente, me irrita un tanto. Y pequeño él, muy, regordete, con sus pequeñas alas arrugada, colgado a su cinturón, febril, inocente él salta. El querubín saltaba ahora a campana pie, Inconsciente del espectáculo que se me ofrecía, los consumidores, y amas de casa, distaban mucho de dudarse. Trastornado por la incongruencia de la situación, el aire de nada, señalé a la Dama que ya había muchas veces fallado en Lourdes. Yo había explorado en torno a la gruta, me había sumergido en la piscina sin ningún beneficio probatorio, incluso que no hay así mucho tiempo con Albane, François, y algunos otros, habíamos hecho a lo largo del Gave, la gira de las aguas y fuentes. ¡No hay la sombra de un milagro! A este momento la angélica aborto me saca la lengua, por eso seco, le equilibro a la figura una naranja de Florida, la inmaterialidad ayudando, mi naranja ignoré al perturbador, reboté sobre la cabeza de una cliente, para ir a establecerse, en la grande boca abierta de un tiburón al ojo desapacible, un "cuadrado" sustitución de un limón; ¡Eso basta! ¡la imperial aparición eleva la voz, y para mi gran sorpresa, no me encarga crear una basílica a la vertical de Monoprix,, de colgar al límite máximo, millares de cestas como exvotos, no, no quiso saber nada, no proselitismo, ni de pruebas tampoco, para la "celestial academia", de objetivo en blanco, este virgen, me anuncia, y está conocerme bien, que una aparición en super mercado no es el fruto de la casualidad! luego me pide ir sobre el neto, a la búsqueda de este fragmento olvidado. Tras negociar, me decía, que si preveía darse la vuelta en paracaídas ascendente, no sería decepcionado.

Ida y vuelta entre las olas, entre la resaca y la amargura, oigo aún este balanceo incesante, Amor tambaleado, desorden a contra tiempo, a contra corazón este paraíso perdido... mis pasos se borran en la arena, se borran frágiles, no percibo ya este espacio, vuelvo a caer entonces entre los hombres... paraíso, donde la encrucijada de más de un camino, el alma, la mano de una mujer acaricia, pregunta a la vez lo posible y lo imposible... un poco como el pequeño príncipe en su desierto blanco... Ella, vulnerable, inconsciente en sus sueños... la belleza de un único alma vale bien la del mundo.


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